Honduras: Entrevista a Bartolo Antonio Fuentes, dirigente de la resistencia hondureña Imprimir

Entrevista a Bartolo Antonio Fuentes, Coordinador del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) en el Departamento de Yoro, al norte de Honduras. Realizada el pasado mes de octubre en Gijón.

Entrevista a Bartolo Antonio Fuentes, Coordinador del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) en el Departamento de Yoro, al norte de Honduras. Realizada el pasado mes de octubre en Gijón.

El Militante.- Explícanos el origen y desarrollo del FNRP...

Bartolo Fuentes.- El antecedente inmediato que tiene el FNRP es la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular que surge el 26 de agosto de 2003 en el marco de una acción que fue una toma de la capital del país, Tegucigalpa. Con gente llegada de todo el país se bloqueó la ciudad desde la 5 de la mañana hasta las 2 de la tarde con cuatro marchas simultáneas. Estábamos peleando contra varias leyes que se querían aprobar en el Congreso Nacional. Entre ellas una ley que permite la privatización de los sistemas de agua potable en los distintos municipios. Llegamos a tener una plataforma de 12 puntos, en realidad eran unas 50 reivindicaciones y alrededor de esto emprendimos acciones, en concreto tres Paros Cívicos a nivel nacional, algunos ya dentro del gobierno de Zelaya. Contábamos con la experiencia y la estructura mínima que permitió darle forma a la Resistencia del país que se organiza inmediatamente después del golpe de Estado. En Tegucigalpa por ejemplo se formó en las cercanías de la Casa Presidencial, pero lo mismo se hizo en San Pedro Sula y en otras regiones del país. Inicialmente había varios nombres y se organizó una coordinación en cada región. Sin embargo hasta hace un par de meses no teníamos una coordinación nacional. Antes se convocaba a representantes de todas las regiones y Departamentos a la asamblea en Tegucigalpa y allí se tomaban las decisiones, las líneas generales. Ahora tenemos una Dirección Provisional con 56 miembros, donde están representados los Departamentos del país y las organizaciones sociales. En la base participan miles de personas no organizadas que nunca habían salido a una marcha pero se indignaron, repudiaron el golpe y se sumaron a las acciones.

EM.- ¿Qué relación existe entre el presidente Zelaya y el FNRP?

BF.- Se supone que es el Coordinador General. Pero hay que aclarar que no somos una continuación del proyecto de Cuarta Urna de Zelaya. Al contrario. Los que coordinaban en los Departamentos este proyecto en ningún lado se pusieron al frente de la Resistencia. Algunos huyeron, otros se escondieron y por lo menos tres se quedaron como ministros dentro del gobierno golpista de Micheletti. Ahora el Partido Liberal  no tiene una estructura que esté funcionando y gran parte de su publicidad la financia el actual gobierno. Miles de personas del proyecto Cuarta Urna se metieron en la Resistencia. Algunos dirigentes del Partido Liberal intentaron imponer su representación dentro del Frente, pero las bases lo rechazaron.

EM.- ¿Qué características tiene el actual gobierno de Porfirio Lobo?

BF.- Para el pueblo hondureño este gobierno es la continuación del golpe de Estado. Surge de unas elecciones que rechazó la Resistencia y donde se denunció todo el fraude que montaron. El pueblo no fue a votar en esas elecciones, calculamos un 35% de la población y de eso tan sólo un 15% favoreció a Lobo. Una gran cantidad de los que fueron a votar lo hacían con insultos a los golpistas, votos en blanco o nulos. Muchos patronos presionaron y vigilaron a sus empleados para que fueran a las urnas amenazándoles que como consecuencia podían tener un despido o cualquier otra represalia. La gente que fue a votar así no está respaldando este gobierno. A estas alturas no tenemos datos del Tribunal de elecciones sobre los resultados, son secretos de Estado. Los "observadores internacionales" que dicen que estuvieron, eran delegaciones de los partidos de derecha de El Salvador, Panamá, Guatemala y algunos de EEUU. Pepe Lobo ha llamado para conformar su gobierno a los mismos que estuvieron al frente del Golpe de Estado. Un tal Corrales que estaba dirigiendo la delegación en las negociaciones que se iniciaron en Costa Rica es ahora Ministro de Planificación. Otro señor de apellido Canahuati que es dueño de la prensa, del periódico El Heraldo y de otros medios de comunicación es el Ministro de Relaciones Exteriores. Los cuatro jefes de las Fuerzas Armadas son parte del gobierno. Romeo Vázquez, jefe de las FFAA dirige la empresa de telecomunicaciones Hondutec que es una empresa estratégica, la que más ganancias genera para el Estado. El resto se encuentra en puestos claves. Dicen que es un Gobierno de Unidad Nacional porque a los candidatos de los otros partidos también los han puesto de ministros. Lobo es del Partido Nacional pero su gobierno tiene ministros del PL. Un ex jefe de las FFAA, liberal, es Ministro de Agricultura, el candidato de la UD (Unificación Democrática) está al frente del Instituto Nacional Agrario, el candidato de otro partido es el Ministro de Cultura y Deportes, y el candidato de la Democracia Cristiana está en la Secretaría de Trabajo. Una hija de Carlos Flores, hombre fuerte política y económicamente, es la representante en las Naciones Unidas y otro liberal Jorge Arturo Reina lo ha propuesto Lobo para ser embajador ante los países de Unasur. A eso le llaman Gobierno de Unidad Nacional. En realidad quieren dar la impresión de participación pero ahí no está el pueblo representado, ahí no está la Resistencia. El FNRP desconoce al gobierno de Lobo. Este gobierno no ha dado muestras de ningún tipo de querer enjuiciar a los responsables del Golpe y la represión, de los muertos, de los heridos, de la destitución del presidente. Y en el Legislativo gran parte de los que ahora son diputados estuvieron de diputados en el momento que se aprobó la destitución del presidente Zelaya, basada en una renuncia falsa con una firma falsificada. Cometieron delito de traición a la patria pero no se está hablando de pedirles cuentas sino que ahora son el otro poder del Estado. Sigue la misma Corte Suprema de Justicia, el mismo Ministerio Público, el mismo Defensor del Pueblo que a sido defensor del Golpe de Estado. Toda la institucionalidad golpista sigue intacta.

EM.- ¿Qué política económica está aplicando este gobierno?

BF.- Hay un paquete de leyes que han metido al Congreso Nacional. Una Ley que le llaman de Inversión Pública Privada que permite que los empresarios entren a invertir en las empresas del Estado, claro las que son rentables y a ellos le interesan. A venderles servicios al Estado, es decir la tercerización de servicios y a participar en mega-proyectos como por ejemplo un ferrocarril interoceánico. Esto no es más que regalarles lo último que tiene el Estado en sus manos a este grupo de empresarios. Una Ley General de Educación que lo que busca es privatizar lo poco que existe de educación pública y dejar la obligación del Estado nada más en la educación primaria, bueno parte de ella ya que hay gran parte de las escuelas que son financiadas por los padres de familia. Otra Ley de Empleo Urbano y Rural que no es más que la contratación para pequeños proyectos para hacer caminos en la zona rural, que es más propaganda que otra cosa, pero que permite hacer proselitismo, contratar activistas y favorecer a sus allegados políticos. Otra Ley que permite la contratación de personas y llevarlas como braceros a las cosechas a EEUU sin mayores garantías laborales. Y la Ley de Empleo Temporal que estaría permitiendo que una empresa pueda tener hasta el 40% de su personal por horas y pagarle nada más por esas horas de trabajo. De esta manera se pierden derechos laborales como el séptimo día, los aguinaldos, las vacaciones, las prestaciones, seguro social, maternidad, etc. Algunas empresas han despedido gente aún cuando la ley falta que la apruebe en el tercer debate en el Congreso Nacional. Ahora estos que trabajan 6 horas hacen lo mismo que antes en 8 y le están pagando un 60% o la mitad del salario correspondiente. También han aprobado unos 50 contratos de compra por parte del Estado de energía hidroeléctrica. Estas empresas que están construyendo por todo el país es el mismo grupo golpista que ha manejado las empresas de generación de energía térmica. Son contratos leoninos por 30 años y el precio de kilovatio muy por encima de los precios de mercado que manejan en Centroamérica. El pueblo es el que va a terminar pagando esos proyectos. Estos proyectos son de hace 15 años pero con el Golpe de Estado se generan todas las condiciones para que les aprueben como ellos quieren. Más endeudamiento, tanto con los bancos dentro del país como gestionando préstamos con el FMI.

EM.- ¿Ha habido movilizaciones durante todo este tiempo? ¿Cómo reaccionó el gobierno?

BF.- La movilización de la Resistencia ha sido permanente desde el golpe, en todos estos 15 meses. Claro que esto se invisibiliza por parte de los medios. Este año hemos tenido un 1º de mayo con marchas multitudinarias por todo el país, como nunca se había visto. Convocamos varios Paros Cívicos, el último el 18 de agosto con bloqueo de carreteras, manifestaciones, mítines, etc. Enseguida se convocó otro para el 7 de septiembre. El 15 de septiembre siempre fue la celebración de la independencia de Centroamérica, entonces hay desfiles oficiales. Es costumbre de los últimos años hacer una marcha paralela. Este año el desfile oficial fue minoritario, de los colegios privados y el gobierno; y por otro lado hubo las grandes marchas de la Resistencia. Una de ellas en San Pedro Sula que terminaba en un concierto de varios grupos regionales fue salvajemente reprimida. Tienen miedo de quedar en evidencia frente al pueblo. Lo que vemos es una profundización de la represión, más asesinatos. Este gobierno ha asesinado 9 periodistas en diferentes partes del país. Lo más peligroso son los asesinatos selectivos. No están asesinando a los dirigentes más reconocidos sino a gente muy reconocida de la Resistencia pero cercana a la base. El 17 de septiembre la presidenta del Seguro Social, después de estar todo el día reunida con la patronal discutiendo problemas laborales, la asesinaron en la calle. El gobierno dice que es la delincuencia común, "vivimos una ola de violencia", "a cualquiera le puede tocar", etc. Ningún crimen se aclara. No hay una sola persona detenida por estos asesinatos. Esto nos confirma que hay cuerpos paramilitares que dependen directamente del Alto Mando de las FFAA que están realizando esta guerra psicológica y de eliminación física de gente de la Resistencia, al estilo de los años ochenta cuando existió el Batallón 316 que secuestraba, asesinaba y perseguía a los líderes populares. El mismo clima de represión dirigida por los mismos que estuvieron reprimiendo en el Golpe se mantiene.

EM.- ¿Qué objetivos fundamentales se fija el FNRP?

BF.- La demanda política central es que se convoque a una Asamblea Nacional Constituyente pero previo a la misma que haya juicio y castigo a los responsables del Golpe de Estado y las violaciones de los derechos humanos. No queremos que se convoque una Constituyente y que queden los mismos golpistas elaborando una nueva Constitución. Eso no significaría ningún cambio en el país. Pero dentro del Frente también se está discutiendo que tenemos que caminar hacia la construcción de poder popular. También estamos debatiendo si le vamos a disputar el poder político a la oligarquía en los procesos electorales. Si la oligarquía se niega a convocar a la Constituyente habrá que tomar control del gobierno para hacerlo desde ahí como ha sucedido en otros países. No hay decisiones al respecto pero en todo caso tenemos claro: la oligarquía tiene que salir del control del país. No podemos pensar en refundar Honduras mientras estén ahí esas 10 familias que con el apoyo de la derecha Latinoamérica y EEUU han cometido tantas barbaridades. La democracia hondureña nunca fue fuerte, lo poquito que habíamos avanzado lo hemos perdido. Ahora son las FFAA las que están dirigiendo el país y son los que toman las principales decisiones. Tenemos una fachada civil con poder militar.

EM.- ¿Cómo ves la situación en el resto de Latinoamérica?

BA.- Estamos viendo como los pueblos han estado avanzando hacia gobiernos progresistas buscando la transformación de varios países que termine con todos esos males que tenemos como la pobreza, miseria, etc. Pero las oligarquías locales junto aliadas al imperialismo no están dispuestas a ceder y han reaccionado. Hay que ver un poco más atrás del Golpe en Honduras. Intentaron un golpe en Bolivia y Evo Morales tuvo que responder expulsando a varios funcionarios de EEUU; el Golpe en Venezuela fue real, por dos días estuvieron ellos en el poder, aunque afortunadamente al final se revirtió; en Guatemala también empezaron a crear el ambiente para quitar a su presidente, que no es ningún gobierno revolucionario, pero que les incomoda que esté diciendo que van a enjuiciar a militares; y con Zelaya vieron que era factible tener un trofeo. Honduras para ellos era demostrarle a las demás oligarquías que sí se pueden hacer golpes de Estado. Ahora lo intentan en Ecuador... ¡Qué bien que no les haya resultado! Por lo tanto la impunidad que puedan lograr en Honduras es como firmarles el permiso para que pueda haber más golpes de Estado.

EM.- ¿Qué mensaje dejarías para los trabajadores y jóvenes en Europa?

BF.- Que a pesar de que la oligarquía y la ultra derecha de EEUU nos han dado un golpe, estamos resistiendo. Hay muerte y represión pero también hay entusiasmo, decisión y valentía de un pueblo que no quiere seguir soportando a esta gente. Este Golpe de Estado en Honduras puede significar una cadena de golpes en Latinoamérica por lo tanto pedimos que nos ayuden y que se solidaricen con nosotros. Los pueblos del mundo no podemos estar separados. La misma ley que están aprobando en Panamá para terminar con los derechos laborales es la misma que aprueban en Honduras. Y en el Estado Español, en Europa y en cualquier parte del mundo las oligarquías ya no quieren saber de derechos sino sólo de ganancias. Ellos se juntan... ¡Los pueblos también tenemos que juntarnos!