| Alí Quero en la universidad de Valencia |
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| Sábado, 20 de Noviembre de 2010 19:25 |
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Venezuela está acercándose al punto crítico que atravesó Chile a principios de los 70. O la revolución avanza, rompiendo definitivamente con el capitalismo y expropiando las principales palancas económicas, bajo control obrero, o la revolución se estanca, un sector de las masas se vuelve escéptico, y la reacción en un determinado momento asesta un golpe definitivo, bien en versión más clásica (golpe de Estado de Pinochet), bien en versión seudodemocrática (triunfo electoral en Nicaragua en 1990). Esta idea fue una de las que se expresó, al hilo de la intervención de un participante, en el acto de defensa de la revolución venezolana, realizado en la Universitat de València el 18 de noviembre.
Venezuela está acercándose al punto crítico que atravesó Chile a principios de los 70. O la revolución avanza, rompiendo definitivamente con el capitalismo y expropiando las principales palancas económicas, bajo control obrero, o la revolución se estanca, un sector de las masas se vuelve escéptico, y la reacción en un determinado momento asesta un golpe definitivo, bien en versión más clásica (golpe de Estado de Pinochet), bien en versión seudodemocrática (triunfo electoral en Nicaragua en 1990). Esta idea fue una de las que se expresó, al hilo de la intervención de un participante, en el acto de defensa de la revolución venezolana, realizado en la Universitat de València el 18 de noviembre. La introducción de Alí Quero, dirigente estudiantil de la Universidad de los Andes y militante de la Juventud del PSUV, combatió, entre otras cosas, una idea de la campaña mediática contra la revolución. Burgueses y reformistas limitan la revolución a un movimiento de apoyo al populista Chávez, a la chusma (en palabras de El País, como denunció otro asistente) agradecida a las medidas sociales tomadas. No hay que minusvalorar la figura del comandante, que tiene el valor de explicar la necesidad del socialismo, de criticar el estalinismo y de crear entre las masas la curiosidad por profundizar en las ideas de Marx, Lenin y Trotsky. Sin embargo, estamos hablando de un proceso revolucionario, de la participación consciente de las masas en la arena política, de una rabia y una energía que se expresó en 1989 con el Caracazo. Chávez tuvo la cualidad de conectar con ese sentimiento y esa fuerza, frente a los partidos institucionalizados.
El ambiente era de entusiasmo, de hecho prácticamente todas las intervenciones fueron aplaudidas. Frente a tantos actos donde es difícil encontrar una salida a los ataques que estamos padeciendo, en éste una idea brilló: por complicado que sea, sí hay un camino, la lucha consecuente por el socialismo.
Por último, un compañero de Manos Fuera de Venezuela fue entrevistado ampliamente, con ocasión de este acto, en el programa Lliure directe de Rádio Klara. Esta radio, que lleva décadas funcionando, es una referencia de la izquierda en Valencia, y tiene una media diaria de 35.000 oyentes. Todo esto sin duda ha contribuido a extender la solidaridad con la revolución venezolana y a contrarrestar la constante campaña de intoxicación y manipulación informativa que tenemos que soportar contra el pueblo y los trabajadores venezolanos. |









Combatiendo la manipulación contrarrevolucionaria
También explicó Alí cómo la fuerza más peligrosa para la revolución, en estos momentos, no es la histérica oposición reaccionaria, que es vista por las masas, con razón, como el representante de la gran burguesía y el imperialismo. Es la quinta columna de la burocracia enquistada en el Estado. Frente a ella se encuentra la clase obrera organizada, luchando por el control obrero y medidas decisivas para implantar un Estado de democracia obrera y una economía nacionalizada y planificada democráticamente por los trabajadores (esto es, el socialismo).