| UNETE debe impulsar una campaña nacional de toma y ocupación de empresas cerradas o infrautilizadas |
|
|
|
| Lunes, 20 de Septiembre de 2010 20:06 |
|
Volante distribuido en el Encuentro Nacional sobre Control Obrero y Modelo de Gestión Socialista Frente al sabotaje económico de la burguesía y la burocracia LUCHAR POR EL CONTROL OBRERO DE LA PRODUCCIÓN EN EL SECTOR PRIVADO Y PÚBLICO Frente al sabotaje económico de la burguesía y la burocracia UNETE DEBE IMPULSAR UNA CAMPAÑA NACIONAL DE TOMA Y OCUPACIÓN DE EMPRESAS CERRADAS O INFRAUTILIZADAS DEMANDANDO SU NACIONALIZACIÓN. Luchar por el control obrero de la producción en el sector privado y público frente a los capitalistas y burócratas.
La crisis del capitalismo venezolano se manifiesta de diferentes modos. Uno de ello es la incapacidad de la burguesía para impulsar la economía del país y desarrollar las fuerzas productivas que permitan la soberanía productiva terminando con la dependencia de las importaciones. La mayor parte de las zonas industriales se encuentran repletas de fábricas ociosas o desmanteladas, reflejo del carácter parásito de la burguesía, que no está interesada en la producción, si no en la especulación y el acaparamiento con el fin de poder obtener grandes beneficios con la mínima inversión y socavar la revolución. La clase trabajadora sí está interesada en impulsar la producción nacional. Su lucha animada por la política y declaraciones del Presidente Chávez, parte en numerosas ocasiones de la defensa de las condiciones de trabajo, y se transforma, frente a las imposiciones del patrón o ante el abandono de la planta, en una lucha por tomarla para defender los pasivos laborales y la fuente de trabajo que le ayude a mantener a sus familias. De ahí nace la lucha por el control obrero. Estos fueron los casos en empresas como Invepal e Inveval entre otras muchas. La consigna que el presidente Chávez lanzó de “fábrica cerrada, fábrica tomada” fue tomada por los trabajadores para combatir el sabotaje económico y esta situación marca su origen. En otras empresas como es el caso de Sidor, Orinoco Iron, o Vivex , fue la lucha reivindicativa la que condujo en un momento dado a la demanda de expropiación y nacionalización. De la lucha reivindicativa se pasa rápidamente a la lucha política. Del contrato colectivo, al control obrero. De ahí la importancia de que UNETE como central revolucionaria tenga un programa de lucha claro para impulsar el control obrero.
El control obrero y la lucha por el socialismo La toma de empresas por sus trabajadores es el primer paso en la lucha de la toma del poder por parte de la clase obrera. Esta toma debe ir acompañada de la consigna de nacionalización bajo control obrero. Los trabajadores de una empresa aislada, no pueden sobrevivir si no es con ayuda estatal y del conjunto de los trabajadores, del pueblo, de la comuna. Esta debe ser la fuente de ayuda en materia prima, financiación, ayuda tecnológica, etc. que permita levantar la empresa de la pésima gestión capitalista que heredan los trabajadores. El control obrero que no es otra cosa que la gestión obrera de la producción, administración de la planta, centro de trabajo o empresa. Son los propios trabajadores los que mejor conocen cómo se puede gestionar la empresa donde trabajan de un modo más efectivo. El control obrero en una empresa individual sólo puede triunfar si se enfoca como el primer paso para que la clase obrera se haga con el control de todo el aparato productivo del país. El control obrero representa que los trabajadores se dotan de su órganos para ejercer la democracia obrera. El primero la asamblea de trabajadores que es el máximo órgano de decisión de la fábrica. El consejo de fábrica es elegido íntegramente por la asamblea de trabajadores. El consejo de trabajadores se convierte en el gobierno obrero de la fábrica. La construcción del socialismo implica la completa nacionalización de la banca, la industria la tierra bajo control democrático de los trabajadores y el pueblo. Esto no es un capricho: la nacionalización de estos sectores es el prerrequisito para la planificación de la economía, único modo de terminar con la anarquía capitalista y desarrollar el país. Uno no puede planificar lo que no controla, lo que no posee. Así la lucha de la clase trabajadora tomando empresas y exigiendo su nacionalización es la punta de lanza en la lucha por el socialismo en Venezuela. Este es uno de los retos que tiene por delante la revolución para convertirse auténticamente en socialista. Esto es, que la clase trabajadora en colaboración con las comunidades tengan el control del aparato productivo del país para planificarlo globalmente y creen al mismo tiempo un nuevo estado revolucionario diferente del actual con sus ministerios, gobernaciones y alcaldías. La UNETE para impulsar la revolución socialista, debería hacer una campaña nacional de toma de empresas cerradas, e infrautilizadas exigiendo al gobierno nacional su expropiación y nacionalización bajo control obrero. Una fábrica tomada por sus trabajadores es un golpe a los empresarios y a la derecha, además de un punto de referencia y confianza para el resto de la clase trabajadora. Una campaña realizada por UNETE a nivel nacional, primero levantando un censo de empresas y después llevando a cabo la ocupación de 100 o 200 empresas junto a las comunidades sería un golpe definitivo al capitalismo venezolano. Al mismo tiempo marcaría al conjunto del pueblo y del presidente cual es el verdadero camino para construir el socialismo.
La burocracia reformista quiere frenar y manipular el control obrero Hay factores que pretenden frenar la avanzada de los trabajadores para ponerse al frente de la revolución. Ya hemos hablado de los capitalistas y la derecha. Sin embargo el principal freno proviene de los sectores burocráticos y reformistas que anidan en ministerios, alcaldía y gobernaciones. Estos sectores fruto de su debilidad, no pueden hablar abiertamente negando el control obrero por ellos luchan contra la democracia obrera de otro modo. Los burócratas tienen que desvirtuar el control obrero para imponer el control burocrático en la empresa pública o que ha sido nacionalizada. Allí donde los burócratas se ven con dificultades, sabotean la acción de los trabajadores. Estos sectores burocráticos hablan de consejos de trabajadores falsos, donde los obreros tienen representación minoritaria, o los voceros del consejo no son elegidos por los trabajadores de la empresa, o donde la última palabra de las decisiones de la empresa no la tiene la asamblea de trabajadores, si no el funcionario del ministerio al cargo que tiene, un consejo obrero como apéndice para justificar que la clase obrera es la que gobierna. Esto no es control de los trabajadores, si no una manera de engañar al presidente de la republica y al pueblo. Los sectores reformistas hablan también de que los sindicatos son incompatibles con los consejos de trabajadores. Esta es una idea completamente falsa que tiene por objeto dividirnos y enfrentarnos, para poder mejor dominarnos. Los sindicatos son más necesarios que nunca precisamente para proteger a los trabajadores de los excesos de la burocracia estatal, para movilizar en la calle y coordinar la lucha de una empresa tomada o nacionalizada con el resto de la clase obrera. El principal argumento de los reformistas es que la clase obrera no está preparada o no tiene conciencia: por ello el control obrero, y los consejos de trabajadores deben ser órganos de educación de los obreros para que un lejano día podamos estar al frente de la fábrica, cuando los burócratas decidan cuando los trabajadores estamos preparados… O sea nunca. Frente a está falsedad hablan los hechos. Fuimos los trabajadores los que derrotamos el paro patronal mientras la burocracia huía y no sabía qué hacer. Nosotros hicimos funcionar la industria petrolera. Hemos sido los trabajadores los que hemos derrotados los sabotajes continuos que la derecha trata de llevar en la industria para golpear la revolución y al presidente.
La lucha por el control obrero en Guayana, un paso adelante que hay que extender En Guayana, recientemente, el presidente Chávez nombró a presidentes y gerentes de empresas públicas a trabajadores elegidos desde la base. Esto supuso un avance en el camino hacia el control obrero, pero todavía no es control obrero. El control obrero efectivo reside en que el poder decisorio final está en la asamblea de trabajadores. Al mismo tiempo si estas empresas quedan aisladas , los presidente de estas empresas aun siendo trabajadores pueden ser jalados por la burocracia estatal y empezar a desarrollar sus malos habitos y a separarse de los trabajadores. La única manera de impedir la burocratización de los presidentes trabajadores, o de los consejos de trabajadores es que el control obrero se extienda a toda empresa del país tanto pública como privada. Del mismo modo que no se puede crear el socialismo en un solo país, no se puede crear el socialismo o el control obrero en una sola empresa. Es tarea central de la UNETE por tanto entrelazar las empresas nacionalizadas o tomadas e impulsar formar consejos de trabajadores locales y regionales de toda Venezuela e ir a un congreso nacional de consejos de trabajadores y sindicatos que discuta como implementar el control obrero y la planificación económica en toda Venezuela. Por ejemplo en Guayana se deberia implementar un consejo de trabajadores regional formado por voceros de todas las empresas con el fin de organizar la producción regional así como ayudar a la ocupación de empresas y colocarlas en funcionamiento planificadamente. Desde el FRETECO (Frente Revolucionario de trabajadores por el Control Obrero) que conformamos sindicalistas de UNETE y trabajadores de Empresas tomadas de toda Venezuela hacemos un llamado a la UNETE a que se ponga al frente en la lucha por el control obrero y el socialismo en toda Venezuela a través de la movilización en la calle, la organización regional y nacional de la clase trabajadora.
FRETECO. Frente Revolucionario de trabajadores por el control obrero. Tlf. 0424-8444431, 0426-514-9199 Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla |








